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A Sísifo A Halim Barakat
Juré que escribiría sobre el agua. Juré que llevaría con Sísifo su sorda roca. Juré que me quedaría con Sísifo, sometiéndome a la fiebre y a las centellas, buscando en las órbitas ciegas una última pluma que escribiera a la yerba y al otoño el poema del polvo. Juré vivir con Sísifo.
Vientos de locura Las carrozas del día se oxidaron. Oxidóse el jinete.
Yo vengo desde allá, desde un país de estériles raíces. Trayendo por montura una corola seca. Caminando por sendas asediadas. ¿Por qué? ¿Por qué os burláis? ¡Huid!... ¡Huid!... Yo vengo desde allá. Vestido con el crimen. Trayendo hasta vosotros un viento de locura.
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